El Ministerio de Producción junto al SENASA están trabajando en forma conjunta, realizando controles y monitoreos para evitar el ingreso a territorio provincial del HLB (Huanglongbing), una enfermedad que afecta a los cítricos a nivel mundial y que hasta el momento no tiene cura. Es por ello que resulta de suma importancia cumplir con las normativas en vigencia para evitar la introducción de la plaga.

Hasta el momento, los técnicos de ambos organismos realizaron rastrillajes y controles en las localidades de Resistencia, Makallé, Capitán Solari, Puerto Tirol, Presidencia Roca, General San Martin y zonas rurales aledañas.

El HLB es una enfermedad que puede transmitirse por un insecto vector, Diaphorina citri, y por plantas infestadas. Existen otros hospederos del insecto y de la bacteria, como Murraya paniculata, conocida como “mirto” o “jazmín naranja”.

Ante esta situación, resulta imperioso activar los mecanismos para evitar el ingreso del HLB al país y a la región o bien retardar su ingreso, ya que se han detectado casos en Paraguay y Brasil.

En el año 2004 el HLB se detectó por primera vez en el continente americano, en Brasil y en el año 2005 en los Estados Unidos, extendiéndose posteriormente a varios países de Centroamérica, entre ellos Cuba, México y Costa Rica.
Estas medidas de control comprenden el fortalecimiento de las barreras fitosanitarias para evitar el traslado de cualquier planta hospedera sin un certificado o con el tratamiento adecuado.

También se debe evitar el traslado de fruta sin procesar, debido a que es una vía de ingreso del insecto vector en los estados de “ninfa” y de “adultos”.

Se recomienda adquirir sólo plantines de sanidad controlada y producidos en viveros certificados, así como producir plantines de cítricos en viveros con malla anti insecto.

Otra medida a tener en cuenta es no plantar el “mirto” o “jazmín naranja” porque es un hospedero preferido, ni tampoco comercializar ni multiplicar dicha planta ornamental.

Es indispensable monitorear las quintas comerciales, por lo menos dos veces al año, en los períodos primavera-verano y otoño-invierno, para detectar el vector y síntomas dudosos.

A medida que más monitoreos se realicen, más posibilidades habrán de detectar en forma temprana el vector y la planta enferma.

Una vez que se identifica una planta infectada, el procedimiento consiste en aislar la misma y retirarla, ya que es una enfermedad que no tiene cura. Luego se trazan círculos concéntricos de distintos radios para analizar y monitorear las plantas vecinas y así frenar la propagación.

El Programa Nacional de Prevención de Huanglongbing (PNPHLB), fue creado por resolución N° 517/09 de la ex Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, y luego ratificado por la Ley Nacional N° 26.888.

El mismo tiene la finalidad de proteger la citricultura nacional de esta enfermedad, la cual es considerada como la más grave para los cítricos en el mundo y que aún no se ha establecido en la Argentina.